La inteligencia artificial ya no es exclusiva de las grandes industrias tecnológicas. En Panamá, comienza a consolidarse como una herramienta estratégica para transformar el sector agropecuario. Así quedó evidenciado durante el Primer Encuentro Agropecuario 2026, organizado por el Banco Nacional de Panamá (Banconal), bajo el lema “Inteligencia Artificial: para una producción agropecuaria tecnológica, rentable y sostenible”.
El evento se realizó en las instalaciones de Agrosilos S.A., en el distrito de Chepo, y reunió a productores, especialistas, autoridades y aliados estratégicos para analizar cómo la digitalización y la tecnología emergente pueden elevar la competitividad del agro panameño.
Inteligencia artificial en el agro: productividad y sostenibilidad
Durante la jornada se presentaron ponencias y demostraciones prácticas enfocadas en el uso de herramientas tecnológicas para optimizar procesos productivos, mejorar la toma de decisiones y reducir costos operativos.
El gerente general de Banconal, Javier Carrizo Esquivel, subrayó que la incorporación de inteligencia artificial en la producción agropecuaria es clave para fortalecer la soberanía alimentaria del país.
“Impulsamos iniciativas que integran tecnología e inteligencia artificial como herramientas estratégicas para transformar el sector agropecuario, hacerlo más productivo, competitivo y sostenible. Acompañar al productor en este proceso es parte de nuestro compromiso con el desarrollo nacional”, destacó.
La apuesta tecnológica no solo busca modernizar el campo, sino también hacerlo más resiliente frente a desafíos como el cambio climático, la variabilidad de precios y la creciente demanda alimentaria.
B/.234.7 millones en créditos para productores en 2026
Uno de los anuncios más relevantes fue el presupuesto destinado para el próximo año: B/.234.7 millones en desembolsos crediticios para el sector agropecuario en 2026.
La cifra reafirma el liderazgo de Banconal en financiamiento agropecuario y su rol como actor clave en el impulso a la producción nacional.
En 2025, la entidad desembolsó B/.113.0 millones en préstamos agropecuarios a productores de Panamá, Panamá Oeste, Colón y Darién. Además, al cierre de diciembre de 2025, la cartera agropecuaria alcanzó los B/.219.7 millones, consolidando una tendencia de crecimiento sostenido.
Este respaldo financiero busca facilitar la adopción de nuevas tecnologías, mejorar infraestructura productiva y fortalecer cadenas de valor en el interior del país.
Reconocimiento al relevo generacional en el campo
El evento también destacó historias que reflejan la evolución del sector. Banconal otorgó el reconocimiento “Productor que Avanza” a Bella Nida Vega Samaniego, con más de 35 años en la cría y ceba de ganado bovino y en el cultivo de arroz.
Junto a su nieto, Luis Miguel Ortiz Cruz, impulsa la modernización de la finca mediante la incorporación de herramientas tecnológicas, demostrando que el relevo generacional es fundamental para garantizar la sostenibilidad del agro panameño.
La combinación de experiencia y juventud, apoyada en innovación digital, se perfila como uno de los pilares para el futuro del sector.
Sembrando el futuro: Encuentro Agropecuario Infantil
Como parte de la agenda, se desarrolló el “Encuentro Agropecuario Infantil”, un espacio lúdico y educativo diseñado para acercar a niños y jóvenes al mundo agropecuario.
La iniciativa busca fomentar desde temprana edad el amor por el campo, los animales y la naturaleza, promoviendo la importancia del trabajo rural y asegurando el relevo generacional que necesita Panamá para mantener su producción alimentaria.
Tecnología, financiamiento y soberanía alimentaria
El Primer Encuentro Agropecuario Banconal 2026 marca un punto de partida hacia un modelo de producción más tecnológico y sostenible. La combinación de acceso a crédito, capacitación y adopción de inteligencia artificial se presenta como una estrategia integral para fortalecer la seguridad alimentaria y dinamizar la economía rural.
En un contexto donde la innovación es clave para la competitividad, el agro panameño comienza a trazar una ruta clara: digitalizarse para crecer, producir más con eficiencia y asegurar el futuro del campo.