Panamá presenta una de las brechas de género más bajas de Latinoamérica en términos de inclusión financiera

Grupo Credicorp, holding financiero líder en Perú con operaciones en toda la región, presentó por quinto año consecutivo el subestudio Brechas de Género en la Inclusión Financiera, derivado del Índice de Inclusión Financiera (IIF). En este se analiza la evolución de la inclusión financiera por género, en personas mayores de 18 años, en ocho países de la región: Perú, Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador, México y Panamá.

Según el informe, que analiza datos recolectados en 2025, Panamá es uno de los países con menor brecha de género en inclusión financiera de la región. De acuerdo con el Índice de Inclusión Financiera (IIF), el puntaje entre mujeres y hombres prácticamente se iguala: 55.2 puntos en mujeres y 55.7 en hombres, una diferencia de apenas 0.5 puntos.

“Los resultados de este año confirman que Panamá avanza de manera sostenida hacia una mayor inclusión financiera. Alcanzar una brecha de apenas medio punto en el Índice de Inclusión Financiera es un hito para la región, pero el foco ahora debe estar en la calidad de esa inclusión. El desafío es convertir el alto nivel de acceso de las panameñas en una participación más profunda en el sistema formal, esto integra una mirada de más largo plazo incorporando en su portafolio productos que las lleven a lograr su bienestar financiero, de esa manera contarán con oportunidades de crecimiento equitativos y sostenidos”, señaló Catalina Morales, Gerente de Sostenibilidad de Credicorp.

El estudio clasifica a la población en tres niveles de inclusión financiera: alcanzado, que agrupa a quienes utilizan de manera regular diversos productos financieros y valoran positivamente el sistema; en progreso, conformado por personas con acceso limitado a productos y que aún priorizan el uso de efectivo; y bajo, que refleja una baja inclusión y escaso conocimiento financiero. En este contexto, el nivel alcanzado muestra una brecha prácticamente inexistente en Panamá: en 2025, el 41% de las mujeres se ubica en este grupo, frente al 42% de los hombres. El avance femenino es significativo si se compara con 2021, cuando solo el 33% de las mujeres había alcanzado este nivel, lo que supone un aumento de ocho puntos porcentuales y una clara reducción de la distancia de género.

El IIF mide la relación de las personas con el sistema y los productos financieros a través de 3 dimensiones: Acceso, Uso y Calidad Percibida. En términos de Acceso, persiste una brecha de 3.3 puntos a favor de los hombres (60.7 frente a 57.4 en mujeres). Sin embargo, Panamá lidera la región en conocimiento financiero: las mujeres identifican en promedio 11 productos financieros. El conocimiento de billeteras móviles alcanza al 90% de las mujeres y el de cuentas de ahorro al 93%, cifras muy superiores a las registradas en 2021, cuando eran de 63% y 86%, respectivamente.

El mayor hito se registra en la dimensión Uso, donde Panamá alcanza paridad total. Tanto hombres como mujeres obtienen un puntaje de 38.8, por encima del promedio regional. Las mujeres utilizan productos financieros en promedio 17 veces al mes, cinco más que los hombres, y entre 2021 y 2025 incrementaron su frecuencia de uso en seis, reflejando una participación cada vez más activa en el sistema.

Las billeteras digitales han sido clave en este avance. En 2025, el 71% de las mujeres en Panamá cuenta con una billetera móvil o aplicación de pagos, más del doble del 31% registrado en 2021. Estos medios se consolidan como la principal puerta de entrada al ecosistema financiero femenino y gozan de una alta valoración: el 63% de las mujeres las califica como “buenas” o “muy buenas”, por encima del promedio regional.

Pese a los avances, persisten desafíos. Solo el 23% de las mujeres posee una tarjeta de crédito, una cifra baja frente al alto nivel de conocimiento del producto (87%). Además, aunque el 46% conoce los fondos de inversión, la adopción de productos de ahorro de largo plazo y previsión sigue rezagada frente al uso de productos transaccionales, lo que abre oportunidades para profundizar la inclusión financiera en etapas más avanzadas.

Resultados regionales

En Latinoamérica, el informe muestra que el 27% de las mujeres adultas (mayores de 18 años) se encuentra en el nivel alcanzado de inclusión financiera, lo que representa casi el doble de la primera medición realizada en 2021, cuando esta proporción fue del 16%. Argentina lidera la región con la mayor participación de mujeres en este nivel (48%), mientras que Colombia registra la menor (17%). En este contexto, el Panamá se sitúa 14 puntos porcentuales por encima del promedio regional.

El análisis del Índice de Inclusión Financiera muestra que, si bien la inclusión financiera de las mujeres continúa avanzando, los avances no se distribuyen de manera uniforme. Los mayores incrementos se concentran en mujeres jóvenes, urbanas y de nivel socioeconómico alto, mientras que los segmentos más vulnerables enfrentan un ritmo de incorporación más lento.

El nivel socioeconómico se consolida como el principal factor de diferenciación: en 2025, el 55% de las mujeres de nivel alto se encuentra en el nivel alcanzado de inclusión financiera, ampliándose la distancia frente a los niveles medio y bajo. Esta tendencia evidencia la oportunidad de fortalecer soluciones que aceleren la inclusión de mujeres con menores recursos.

También se observan señales alentadoras en otros frentes. La brecha entre trabajadoras formales e informales y entre emprendedoras y no emprendedoras se ha reducido, reflejando una mayor democratización del acceso a productos financieros, especialmente en el ámbito personal y doméstico.

En conjunto, los resultados confirman que la inclusión financiera avanza, pero plantean el desafío de profundizar estrategias diferenciadas que permitan que más mujeres —especialmente rurales, de menores ingresos y mayores de 43 años— se integren de manera sostenida al sistema financiero.

Metodología del estudio

Para la edición 2025 del estudio «Brechas de Género en la Inclusión Financiera», se encuestó a 13,455 personas mayores de 18 años de ocho países de la región (Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador, México, Panamá y Perú) y se evaluó la inclusión financiera a través de tres dimensiones: acceso, uso y calidad percibida.