Las empresas continúan avanzando en la implementación de estrategias sostenibles para reducir su impacto ambiental y optimizar el uso de recursos energéticos. En este contexto, MAPFRE presentó avances significativos en su estrategia global de descarbonización, destacando una reducción del 65% en la huella de carbono asociada al consumo energético en sus oficinas.
La iniciativa forma parte del plan de la compañía para alcanzar la neutralidad climática en 2030 en todos los países donde opera, mediante el uso de energías renovables, la modernización de infraestructuras y la optimización del consumo energético en sus instalaciones.
Durante 2025, la empresa logró reducir en 27% su consumo energético, superando el objetivo previsto en su Plan de Huella Ambiental hacia 2030, que contemplaba una reducción del 16%.
Esta disminución se reflejó en una menor adquisición de electricidad y combustibles fósiles —como gas natural y gasolina— lo que representó un ahorro cercano a 40 millones de kWh en comparación con 2022.
La optimización energética también ha permitido disminuir en 32% la factura eléctrica de sus edificios administrativos en los 25 países donde mantiene operaciones, entre ellos Panamá.
Uno de los pilares de esta estrategia ha sido la incorporación de energía solar, con la instalación de 9,177 paneles fotovoltaicos en distintas sedes a nivel global. Durante 2025, estos sistemas generaron más de 4 millones de kWh de electricidad destinada al autoconsumo.
Además, la compañía ha impulsado otras medidas de eficiencia energética, entre ellas la modernización de sistemas de climatización, la sustitución de luminarias por iluminación LED y la optimización de espacios de trabajo para reducir el consumo energético.
En paralelo, la estrategia de sostenibilidad se ha extendido a la certificación ambiental de edificios. Durante 2025, 25 inmuebles del grupo obtuvieron certificaciones internacionales como LEED, BREEAM y Energy Star, que promueven prácticas relacionadas con eficiencia energética, reducción de emisiones y uso responsable de recursos.
Estas acciones reflejan cómo el sector empresarial puede contribuir activamente a la transición hacia modelos de desarrollo más sostenibles, en línea con los esfuerzos que impulsan distintos países, incluido Panamá, para fortalecer la eficiencia energética y reducir emisiones.