La desconexión entre la educación formal y las demandas reales del mercado laboral sigue siendo uno de los principales retos para el desarrollo del talento en Panamá. La falta de experiencia, las brechas de habilidades y la rápida transformación de los perfiles profesionales dificultan la inserción laboral de miles de jóvenes cada año. Frente a este escenario, el Consejo del Sector Privado para la Asistencia Educacional (CoSPAE) se posiciona como uno de los principales articuladores entre formación, sector productivo y empleabilidad.
Con cerca de cuatro décadas de trayectoria, CoSPAE reporta más de 100 mil jóvenes beneficiados, 34 aliados estratégicos y 268 acuerdos de cooperación con empresas e instituciones. Su modelo de trabajo busca alinear la formación académica con las competencias que hoy demandan sectores clave de la economía panameña. “Desde nuestros programas, promovemos una formación vinculada a la realidad del mercado laboral, con énfasis en la práctica, el acompañamiento y la conexión directa con empresas”, explicó Fidedigna Patiño, directora de los proyectos En Serio Panamá y Learning for Life.
Formación con enfoque en experiencia real
Uno de los ejes del trabajo de CoSPAE es involucrar activamente al sector privado en los procesos de formación. Iniciativas como PRODUCE, la formación dual, RISE, CoSPAE Conecta y Learning for Life buscan que las empresas participen en la definición de perfiles profesionales, el fortalecimiento de competencias técnicas y el desarrollo de habilidades socioemocionales, claves para la empleabilidad.
Este modelo cobra mayor relevancia con la entrada en vigencia de la Ley de Pasantías, que facilita el acceso de jóvenes a experiencias laborales formativas. Programas como Learning for Life ya operan bajo esquemas de formación técnica combinada con prácticas en empresas, especialmente en sectores como turismo, hotelería y gastronomía, reduciendo la brecha entre la capacitación y el primer empleo formal.
Más allá de la ejecución de proyectos puntuales, CoSPAE promueve una articulación permanente entre empresa, academia y políticas públicas para responder de forma más ágil a los cambios del entorno productivo. En un mercado laboral marcado por la digitalización y la evolución constante de los perfiles profesionales, la pertinencia de la formación se vuelve un factor clave para la competitividad del país.
El impacto acumulado de más de 100 mil beneficiarios refleja el alcance de este modelo de alianzas, que apunta a fortalecer el capital humano como base para la productividad, la movilidad social y el crecimiento sostenible de Panamá.